Gastronomía
La cocina oaxaqueña es de
las más ricas de México y del mundo. Posee una de las gastronomías
más variadas donde el ingrediente prehispánico es fundamental.
Quien visite Oaxaca está obligado a degustar uno de los platillos
más tradicionales que es el mole oaxaqueño, en sus 7 variedades
dependiendo del tipo de chile que se utiliza, y comienza desde
el mole más sencillo hasta el más elaborado; hay mole negro,
amarillo, coloradito, almendrado, chichilo, verde y mole colorado.
Sobresalen también los chiles rellenos, el quesillo, las
tlayudas, los típicos tamales, deliciosas nieves de sabores,
frescas aguas de frutas, el famoso chocolate, el rico tasajo
y la sopa de guías.
El platillo más peculiar son los chapulines, pequeños insectos
preparados con sal que tienen su propia leyenda: se dice
que aquellos que los prueban “siempre regresan a Oaxaca”.
Entre las bebidas típicas se encuentra el mezcal, cuya producción
constituye una industria muy importante. La bebida es producida
por miles de pequeñas empresas familiares que siguen los
métodos tradicionales.